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Misal

Misal del Día

ANTÍFONA DE ENTRADA

Te piedad de mí, Señor, porque desfallezco; sáname, Señor, porque mis huesos se quiebran y la enfermedad me aflige.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que quisiste que tu Unigénito cargara con nuestros
 sufrimientos para mostrarnos el valor de la enfermedad y la
 paciencia humana, escucha benignamente nuestras suplicas por
 los hermanos que se hallan enfermos y concede que los que están
 afligidos por el dolor, las penas y la enfermedad, no sólo se sientan elegidos entre aquellos proclamados dichosos, sino también sepanque están unidos a Cristo en su pasión, para salvación del mundo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

PRIMERA LECTURA

El Señor ama a aquellos que aman la sabiduría.

Del libro del Sirácide (Eclesiástico)4, 12-22

La sabiduría instruye a sus hijos y cuida de aquellos que la buscan. El que ama la sabiduría, ama la vida; el que madruga para encontrarla, será colmado de gozo; el que la abraza, heredará la gloria y recibirá la bendición del Señor en todo lo que emprenda.

Los que sirven a la sabiduría, sirven al Señor, que es santo, y el Señor ama a aquellos que la aman. Quien la escucha, juzgará con rectitud; quien le hace caso, vivirá tranquilo. El que confía en ella, llegará a poseerla y la dejará en herencia a sus descendientes.

Al principio, la sabiduría lo llevará por caminos sin rumbo y lo atormentará con sustos y temores, lo hará sufrir con la conducta que le impone, y lo pondrá a prueba con sus órdenes. Pero, una vez que la acepte de corazón, la sabiduría lo conducirá gozoso por el camino recto y le revelará sus secretos; pero si él no le hace caso, ella lo abandonará y lo dejará seguir su camino de perdición.

Palabra de Dios.

SALMO

Salmo 118

R/. Quienes aman tus leyes, de inmensa paz disfrutan.

Quienes aman tus leyes, de inmensa paz disfrutan; para ellos no hay tropiezos. Observo tus mandatos, obedezco tus órdenes; tú conoces mi vida. R/.

Brotarán de mis labios, Señor, tus alabanzas, pues tu ley me enseñaste. En honor de tus leyes entonaré cantares, porque todas son justas. R/.

De ti, Señor, con ansias deseo mi salvación; tu ley es mi deleite. Que sólo viva yo, Señor, para alabarte y que tu ley me ayude. R/.

ACLAMACIÓN

Aleluya, Aleluya

Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre, si no
 es por mí, dice el Señor. R/.

Aleluya, Aleluya

EVANGELIO

El que no está contra nosotros, está a nuestro favor.

Del santo Evangelio según san Marcos 9, 38-40

En aquel tiempo, Juan le dijo a Jesús: “Hemos visto a uno que expulsaba a los demonios en tu nombre, y como no es de los nuestros, se lo prohibimos”. Pero Jesús le respondió: “No se lo prohíban, porque no hay ninguno que haga milagros en mi nombre, que luego sea capaz de hablar mal de mí. Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, cuya providencia dirige cada momento de nuestra
 vida, recibe las súplicas y las ofrendas con que imploramos tu
 misericordia en favor de nuestros hermanos enfermos, para que
 la preocupación de ahora por su enfermedad, se nos convierta
 pronto en gozo por su salud. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

Completo en mi carne lo que falta a la pasión de Cristo, por el bien de su cuerpo, que es la Iglesia.

ORACIÓN DESPÚES DE LA COMUNIÓN

Dios nuestro, auxilio inefable en la enfermedad, ayuda con
 tu poder a estos hijos tuyos enfermos, para que, aliviados por tu
 misericordia, vuelvan a ocupar su lugar en la asamblea de tus
 fieles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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